Smartphone


Smartphone
Una dependencia que no notabas hasta que llega ese momento en que lo pierdes, sientes esa necesidad de estar conectado a las redes sociales como si alguien en verdad te necesitara, con la excusa de mantenerte informado y comunicado, algo que en el fondo sabes que no es así, pues pierdes tiempo unido a ese aparato, tiempo que podrías estar utilizando en otras cosas mucho más importantes, como compartir más con las personas que tienes a tu lado o fortaleciendo tus verdaderas habilidades.
                Cuando sucede, piensas de nuevo que la vida en cierta forma es injusta, te despojan de algo por lo que has trabajado y posiblemente a cambio de nada, pero cuando te detienes a pensar para darle un sentido positivo a lo que te sucede, te das cuenta que realmente te hace un favor, sin ese acontecimiento, no estuviera aquí desahogándome entre estas líneas y dándole pie a ideas que tal vez no pasaron del todo por mi cabeza.
                Es inevitable esa necesidad de conexión, es como un vicio que te repite constantemente que fue tu culpa, que tuviste que estar más atento, que te fallaste, con el propósito de obtener otro, que te vuelva a separar de lo que te pertenece que es el momento presente. Comprendes que, sin él, tienes más tiempo disponible, menos excusas para hacer alguna actividad, estas más despierto a lo que pasa a tu alrededor, ya que no es cierto que estas más informado en todo momento, la información siempre estará ahí, solo quieres estar pegado a ella.
                Ciertamente ayuda a mantenerte comunicado con aquellas personas que no tienes cerca, y con sus herramientas suele ser más efectiva, sin embargo, en lugar de solo tener ese contacto, te desvías y haces ese uso incorrecto de alejarte de quienes están a tu lado, es algo que quizás lo notas, que intentas evitarlo, y es difícil  de controlar, porque aunque te repitas una y otra vez que solo vas a revisar, te quedas ahí, haciendo lo que todos hacen, estar en un mundo donde todo se paraliza y piensas que avanzas.
                Ponerme a pensar en las cosas que he dejado de hacer por darle prioridad a una conexión que en realidad me desconectaba de mi realidad, es algo que me sorprende, vivía pensando que estaba en todo, usando aplicaciones para mejorar mi aprendizaje, que son útiles, pero de una forma u otro quedaba atrapado.
                Gracias a lo sucedido llegue a otro nivel de conciencia, logre verle el lado positivo a algo que parecía negativo, ahora me siento más tranquilo. Me queda aprovechar esta oportunidad para dedicarle tiempo a lo que realmente lo merece, comenzar a hacer aquello que pospuse y vivir más el momento presente.
                Si tengo otro Smartphone, tendré mucho más cuidado, no por el hecho de perderlo sino de perderme.

Comentarios